El sentido común es el mejor aliado en un barranco
El sentido común es el mejor aliado en un barranco
Todos sabemos que el descenso de barrancos entraña riesgos. Escapar por los lados de un cañón es a menudo imposible y la finalización del descenso es la única posibilidad. Debido a la lejanía y la inaccesibilidad de muchos cañones, el rescate puede demorarse durante varias horas o varios días. Por ello es importante conocer los riesgos inherentes a esta actividad.

Corrientes fuertes de agua

Los cañones con un flujo de agua significativo puede ser traicioneros y requieren técnicas especiales de cordaje para descenderlos con seguridad. Corrientes subterráneas, sifones y sumideros pueden aparecer en barrancos acuáticos y pueden llegar a atrapar y ahogar o inmovilizar al barranquista.

Trombas de agua

Un peligro potencial en los descensos de muchos barrancos es una inundación repentina. No hay que olvidar que un barranco, cañón o rambla es un lugar cuya función en la naturaleza es recoger y conducir el agua. Cuando llueve mucho, los niveles de agua pueden aumentar rápidamente en el barranco. Además, no es necesario que la lluvia precipite justo sobre el cañón, puede suceder a muchos kilómetros de distancia y que la tromba llegue por sorpresa. Incluso un barranco tranquilo o seco puede convertirse rápidamente en un violento torrente debido a una fuerte tormenta eléctrica en las inmediaciones.

La hipotermia e hipertermia

Otro peligro a tener en cuenta en el descenso de barrancos son las enfermedades relacionadas con la temperatura. En los cañones más secos, puede el barranquista puede sufrir agotamiento debido al calor si los niveles de hidratación adecuada no se mantienen y no se toman medidas adecuadas para evitar las radiaciones UV del sol.

La hipotermia puede ser un peligro grave en cualquier cañón acuático durante cualquier momento del año. Una buena vestimenta puede mitigar este peligro en gran medida, pero cuando se calcula mal la protección frente al agua que se necesita pueden ocurrir situaciones peligrosas y a veces mortales.

Pozas de agua resbaladizas

En muchos barrancos, especialmente en los compuestos de arenisca, se pueden encontrar pozas de agua de donde es dificil escapar debido a sus paredes resbaladizas. Cuando estas pozas son muy profundas (mayores que la altura de una persona de pie), pueden resultar un peligro potencial. Diversos tipos de enganches y soluciones creativas son usadas para escapar de este tipo de peligros.

Barrancos demasiado estrechos

Los barrancos muy estrechos, especialmente cuando las paredes se juntan tanto que no puede pasar fácilmente una persona a pie, representan un obstáculo difícil para los barranquistas. A veces el excursionista se ve obligado a usar técnicas de escalada (como la “oposición”) para subir hasta una altura dónde sea más fácil maniobrar. Un error en un paso de este tipo y se antoja un rescate largo y complicado.

Conocer los peligros y tratar de minimizar los riesgos es vital para nuestra seguridad. ¿Conoces otros riesgos asociados al barranquismo?

Entradas relacionadas