El entorno es sencillamente espectacular.
El entorno es sencillamente espectacular.
El descenso de cañones en hielo es una modalidad del barranquismo que se lleva a cabo en cañones o barrancos helados. Se trata de una modalidad extrema de este deporte que se suele practicar en zonas del norte de Europa y América.

Aparte del equipamento habitual para la práctica del barranquismo (casco, botas, arnés, etc) a esta modalidad se le suman nuevos complementos, como son un neopreno más grueso, crampones, chaquetas imperneables, guantes especiales y, a veces, dependiendo del cañón a descender, hasta esquís.

Si te apetece probar a descender un cañón helado, es muy importante rodearte de los mejores especialistas, ya que a las complicaciones habituales de los barrancos se le suma el resbaladizo hielo y la pegajosa nieve, así como el peligro de sufrir una hipotermia. Imagínate que se rompe el hielo bajo tus pies, por muy grueso que sea tu neopreno, no va a ser nunca suficiente y no va a cubrir ciertas partes como la cara. Otro peligro son las cuerdas. Si se mojan, con el frío pueden llegar a congelarse o a presentar una rigidez excesiva que haga que el ocho resbale. Por eso se recomienda usar descendedores más sofisticados con bloqueo.

Sin duda el lugar del mundo dónde se encuentran los especialistas mejor preparados y algunos de los mejores cañones helados es Canadá. Allí existe incluso una empresa que se atreve a ofertar excursiones al público general para descender barrancos congelados. La experiencia cuesta algo más de 50 euros por personas y tiene una duración de unas 3 o 4 horas. Evidentemente sólo se puede practicar de diciembre a marzo. En Europa no tenemos constancia de nada similar, aunque nos consta que los barranquistas Noruegos suelen hacer descensos de este tipo.

Os dejo un par de vídeos. El primero es de Canadá y muestra el cañón Maligne que se a convertido en una atracción turística. Le han puesto pasarelas y otros elementos para aumentar su seguridad y permitiendo así que empresas como la que ha grabado el vídeo puedan llevar a turistas. El segundo vídeo es de muy mala calidad, pero lo he elegido para que veáis que no hace falta irse muy al norte para disfrutar de esta modalidad extrema: está grabado en un barranco griego.

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